Trabajé en un lugar donde los dueños eran increíbles, me apoyaron mucho y me impulsaron a lograr ser la ingeniera profesionista que siempre imaginé que sería. Luego me dediqué a la consultoría y me fue increíble porque era la experta ¿saben? Entonces escuchaba, me escuchaban y tomaban en cuenta lo que decía y lo llevaban a cabo porque pues era la que sabía.
Luego incursioné en el maravilloso mundo de la tecnología y me volví emprendedora y después empresaria y empecé a vivir cosas súper distintas hasta ese momento y hoy, viví uno de los momentos que más me han hecho enojar.
En el mundo tecnológico dueñas o directoras de alto nivel hay muy pocas, empecé a hacer proyectos en conjunto con otras empresas y era la única mujer. Recuerdo aquella primera reunión en la que me dijeron: tú estás aquí para escuchar pero no puedes opinar y eso hice... ¡al principio! porque después yo lideré el proyecto porque mi experiencia y conocimientos eran los más adecuados y se los demostré.
Los primeros meses fueron demostrar que sabía, que tenía las bases y conocimientos para poder emitir una opinión y lograr crear esa credibilidad que hoy todavía tengo.
Hoy estoy haciendo proyectos increíbles, alianzas maravillosas y mucho tema de marca personal que ¡me encanta! He logrado grandes amigos y compañeros en este mundo tecnológico, me respetan, me valoran, me toman en cuenta y trabajamos juntos con una sinergia increíble. Me costó mucho pero lo logré.
Hoy puedo identificar al machista, puedo conocer perfectamente esas actitudes y pensé que cada vez había menos. Les he contado de aquel proyecto donde hacían como que no decía nada pero cuando entraba mi socio todos se cuadraban; tengo clientes donde justo así son y he tenido que llegar a llevar a mi socio para que me respaldara porque ya era la mejor forma de hacerlo debido al nivel de misoginia que había y la actidud cambia totalmente. He tenido que aguantar muchas veces que yo haya dicho algo y que mi socio o un jefe o un aliado diga exactmente lo mismo y fuera una idea brillante. NO importa, lo importante es sacar el proyecto. Cada vez es menos pero sigue habiendo esto.
Hoy fui a una reunión con un proveedor que me quedó mal y que lamentablemente por cuestiones internas no me entregaron unos dispositivos que pagué.
- Hoy la reunión fue con un abogado, un abogado que se enojó porque el chico que me apoya contestó el correo para ponernos de acuerdo sobre la hora y no fue él, llegué yo.
- Me preguntó varias veces por qué no fue mi asistente y le dije pues que yo era la directora y el tema necesitaba que yo lo tomara directamente, no me creyó.
- Hizo un comentario que estaba casado sin razón de ser, como para decirme: aquí no puedes coquetear (cosa que no pensaba hacer).
- Me empezó a atacar de una forma que no entendía qué estaba pasando porque no quería llegar a un arreglo por lo que ellos me deben a mí.
- En algún punto me dijo que nos veríamos en el tribunal si no cooperaba y yo les juro que no sé en qué momento llegamos a eso.

La firmeza sin violencia da frutos!!
ResponderBorrar