miércoles, 19 de mayo de 2021

Mis torres

Dicen que a los verdaderos amigos se cuenta con los dedos de una mano... soy afortunada, necesito más. Pero este post lo dedicaré particularmente a MIS TORRES.
 
Hoy soy una persona muy distinta a la que conocieron la gran mayoría, incluyéndolas a ellas y sé que también ellas son distintas, pero el cariño y la esencia es la misma saben?
 
Siempre pensé que mi evolución ha sido tan grande que es difíciil que mis amigas de toda la vida puedan comprenderme hoy, pero justo ayer me di cuenta que no es así... una de ellas vive en Colima así que nos vemos por zoom, nuestras agendas son un caso y nuestras vidas también, todas somos muy distintas, todas somos mamás, somos una ingeniera, una pedagoga, una mercadóloga y una abogada (ahora astróloga humanista aunque nosotras sabemos que lo ha sido desde siempre y nos encanta que lo sea)...
 
Nos vimos, platicamos como si nos hubiéramos visto un día antes; esta pandemia nos ha afectado a todas en muchos sentidos y en algún punto alguna lloró y se desahogó porque sabía que la entendíamos mejor que nadie, que eso por lo que está pasando lo pasamos y que la conocemos tan bien que necesitaba escuchar de nosotras ese PUES CLARO, ES NORMALl!!! Otra lo que necesitaba era una sacudida, otra necesitaba escucharnos o compartir eso nuevo que aprendió y la hace feliz,  pero todas necesitábamos vernos... todas necesitábamos recordar que somos hermanas y que aunque pase el tiempo, existan kilómetros de por medio, estemos saturadas y solo podamos vernos en la noche, una se esté durmiendo porque suele dormir temprano, otra esté manejando de camino a casa, lo que sea, ahí estaremos.... mis hermanas me enseñaron que aunque todas hemos cambiado y evolucionado, en esencia somos la trovadora, la filósofa, la astróloga, la pragmática, la creativa, la niña asustada que necesita la aprobación de sus padres, la niña que le cuesta hablar en público pero cada vez vence más ese miedo, la niña que creció luchando contra algo y es su trauma que aunque muy trabajado, aún hoy sale (somos todas); pero también somos esta nueva versión mejorada, las empoderadas y con nuevos gustos y hobbies, pero que necesitamos llorar y sacar nuestros miedos con quienes nos sentimos protegidas y nosotras mismas.
 
Juntas vivimos una de los acontecimientos que nos marcó de por vida como fue perder a nuestra Reyna, pero también vivimos la hermosa aventura de ir de vacaciones juntas antes de que partiera, de nuestras pijamadas, de nuestras idas al sirloin a comer muchos postres; amamos a nuestras familias, porque ellos también fueron parte de esencial de todo esto; recuerdo con muchísimo cariño y risa y pena, aquella vez que en unos XV años me sacaron a bailar por primera vez y había tanta gente que me llevó a un extremo de la pista justo enfrente de la mesa donde estabán los papás de las 5!!! todos ya le tenían un apodo, los 5 papás super celosos, las 5 mamás emocionadas por mí... de los mejores recuerdos de mi vida!
 
No hablamos todo el tiempo, a veces pueden pasar meses, pero sé y ellas saben, que estamos para la otra, que celebramos nuestros logros y que acompañamos en los momentos difíciles. Que pase lo que pase ahí estaremos siempre y verlas me hace una mujer muy feliz.

Son mis almas gemelas, son ese complemento perfecto a todo lo que soy, son esa manera de ver las cosas de una forma tan distinta a mí que me dan el panorama completo que necesito. Son mi familia, son mis hermanas y agradeceré toda la vida el poder coincidir con ellas.

Mis torres dejaron de serlo por el nombre de nuestro Colegio, ellas son quienes me sostienen cuando a veces ni yo ni nadie más puede; son mi ejemplo, mi admiración, LAS QUIERO Y GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR TANTO!



miércoles, 12 de mayo de 2021

Yo mamá

Jamás me imaginé siendo mamá. Siempre me imaginé como profesionista y viajando por todo el mundo. 
 
Debo confesar que es algo que me hace muy feliz, a un nivel que jamás imaginé.
 
NO soy una mamá perfecta y no pretendo serlo, ya no. La realidad es que me costó mucho trabajo decirme a mi misma que no puedo serlo. 
 
Yo sentía que tenía que llevar mi equilibrio profesión - familia a un nivel en el que el balance fuera perfecto. En el que lograra ser esta mujer empresaria exitosa que todo lo puede y que además, ya saben, tiene la casa recogida siempre, los niños perfectamente vestidos y peinados, la comida hecha por mi con "n" tiempos, hacer tareas, proyectos, estudiar para los exámenes, hacer manualidades, jugar todos juntos, y la lista sigue...
 
Me exigía demasiado, pero solo yo; mis hijos, mi marido, mis socios, mi familia, ninguno de ellos esperaba todo eso de mí, SOLO YO. Entonces no me apoyaba en nadie y si algo no salía bien (que llegó a ser muy recurrente), la culpa y la sensación de haber fracasado era demasiado grande.

Hoy elijo mis batallas y sobre todo, me apoyo en quien me tenga que apoyar porque hay días, momentos, semanas, periodos que nomás no se puede. El primer paso fue aceptar que NO PUEDO CON TODO, NO SOY PERFECTA Y NO LO SERÉ. Soy la mamá, la mujer, la empresaria, soy la esposa, la hija, la hermana, la profesora, la socia, la amiga y muchas más cosas como lo somos todos. Cada vez aplico más mi "Elige 3" y eso de verdad ayuda mucho a soltar esa culpa y es juicio que hacemos sobre nosotros mismos.
 
Este día de las madres fue especial, porque por primera vez en 8 años, me siento satisfecha y orgullosa de lo que hemos logrado, porque además, hoy entiendo que es un trabajo en equipo y no en solitario tratando de demostrar algo.

Disfruté además las redes sociales como nunca porque puse más atención y estoy rodeada de mamás maravillosas de las que he aprendido tanto empezando por la mía, orgullosas de serlo, orgullosas de sus hijos, sabiendo y reconociendo como yo, que somos perfectamente imperfectas, que somos la mejor mamá que podemos ser y que cada día buscamos ser mejores.
 


No quiero volver a ser “la linda de antes”

Dos veces en mi vida me han pedido que vuelva a ser “la linda de antes”. Y cuando dicen “la linda”, no hablan de ternura. Hablan de la que...