sábado, 30 de marzo de 2024

A propósito del 8M...

Ha sido un mes muy complejo así que apenas hoy puedo escribir de esto, no quería dejarlo pasar así que al menos lo lograré en marzo.
Tengo sentimientos encontrados, siempre los he tenido respecto a este tema y aprovecho el blog para sacarlos de mi cabecita...
Y es que mi círculo social es cada vez más diverso en cuanto a todo incluida la forma de pensar, lo que si es que en este tema me doy cuenta que solo veo dos “bandos” feministas y pro vida por así llamarlos.
Y me cuesta trabajo porque pues solo hay blanco y negro y yo no lo veo así.
Quienes son feministas critican a quienes rezan fuera de las iglesias el 8M protegiendo su fe y quienes son pro vida critican a quienes marchan ese día.
Mi tema es que yo defiendo un pedazo de ambos. Mi hijo me preguntaba que por qué en la marcha destruyen cosas y le decía que sobre todo por impotencia, muchos dicen que pues marchen y respeten pero imaginen que un día les llaman y les dicen que su hija, hermana, mamá, sobrina, amiga despareció o fue asesinada y van a las autoridades y no hacen nada por ayudarlas a encontrarlas o castigar al asesino, pasan días, meses, años y no te escuchan, qué sentirías? Mi hijo de 11 años contestó que estaría muy enojado y que haría lo que fuera para que alguien le prestara atención… finalmente hasta que empezaron a hacer “destrozos” empezaron a ayudarlas para hacerlas callar pero al menos empezaron a prestar atención quienes debían hacerlo.
Ahora así como ellas esperan respeto ante la marcha, también deben respetar las creencias de los demás; para los católicos, por ejemplo, el Santísimo es Dios ahí presente y las imágenes que están en los templos son sagradas, es por ello que se paran enfrente rezando para evitar que toquen lo que ellos consideran sagrados. 
Pero lo que yo veo es que ambos se ven como asesinos, unas de bebés al promover el aborto y otros cómplices de la pederastia y por lo tanto de abusos sexuales cometidos hacia pequeñas y pequeños. En realidad ambos defienden la vida desde puntos distintos. 
Nosotros no tenemos por qué cambiar las creencias de los demás a lo que yo creo, pero si respetarlas. 
Hasta aquí mi reflexión de este tema este año… cada año algo nuevo aprendo.
Foto de Pixabay


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