Me lo han dicho en muchos cursos, seguro tú también lo has escuchado. Pero como que nunca lo hago mío al 100, mi lema es ¿cómo sí? así que siempre me preparo de tal forma que debo lograrlo.
Pero muchas veces me detengo pensando: no puedo, no tiene caso, para qué, no tiene sentido, es imposible y ni squiera lo intento. Yo misma me pongo ese alto y no me afecta en nada porque pues nunca existió la posibilidad y a veces eso mismo me hace no soñar en ir más lejos de lo que puedo imaginar e incluso, sin querer, yo misma cortarle las alas a mis hijos.
Eso me pasó hace poco con mi hijo de 9 años y me dio una lección valiosísima. Salimos de vacacaciones donde había un lago muy grande y rentamos una lancha para recorrerlo, mi hijo dijo que él iría pero quería manejarla, yo de entrada lo ignoré pero obvio pensé que no lo podria hacer. Pero él estaba decidido a manejarla.
Ya estábamos todos arriba y me dijo mamá, quiero manejar y le dije: no! no se puede!
Así que decidió acercarse al conductor de la lancha y decirle: disculpe, quiero manejar, ¿puedo?... y le contestó claro! Lo hizo por largo rato y fue muy feliz!
¿Cuántas veces les ha pasado? A mí, muchísmas... decirme no lo intentes porque no se puede, porque algo está programado en mí que dice que no puedo. Así lo primero que pretendo hacer es identificar cuando digo "NO" y cambiar el chip por "INTÉNTALO".
El NO ya lo tengo, IRÉ POR EL SÍ, como lo hizo mi pequeño Maestro.
Ex8=!
ResponderBorrarQue buena lección!!
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