lunes, 26 de octubre de 2020

Trabajo y escuela en casa

Recuerdo esa primera vez que nos dijeron: se suspenden todas las actividades. Me encantó y disfruté muchísimo, hice los postres que siempre quise hacer, con mis hijos hicimos experimentos, manualidades, mi casa impecable... todo perfecto!
 
Llevamos ya 7 meses así. Y las cosas fueron complicándose cada vez más. En mi caso particular tuve mudanza y cierre de convocatorias justo antes de vacaciones de semana Santa así que para las vacaciones mi hijo tuvo 45 tareas pendientes!!! Las vacaciones fueron para ponernos al corriente y organizarnos mejor para el regreso a clases. 

Regresamos a clases y juntas y todo... nos organizamos mejor y la escuela también, porque pues a todos nos llegó por sorpresa, incluso a ellos. Creo que el final del ciclo escolar fue mucho mejor, todos más tranquilos, mejor organizados. Tengo la ventaja enorme que mi esposo trabaja desde casa y yo también puedo hacerlo sin problema, así que en general llegamos en SAFE al final del ciclo.
 
Me he encontrado en situaciones donde está mi hijo en clase, mi hija en clase, mi esposo en reunión, yo en reunión y bueno hasta mi perrita ladrando en la puerta para que la saquemos!!! Si mis hijos quieren platicarme algo que los emociona o les gusta o no les gusta, vienen corriendo y me lo dicen sin importar si estoy en junta, en clase o lo que sea. Hemos establecido reglas y demás pero si están muuuuuy emocionados o muuuuuy enojados, no pueden controlarlo. Y claro, hay días que todo fluye perfecto!!!!

En un principio y quizá hasta el verano, en mis reuniones donde la mayoría son hombres, muchos de ellos padres con niños de la edad de los míos o incluso más pequeños; noté una gran falta de empatía, tenía que pedir disculpas por cada ruido que había por la clase de mis hijos o si tenían una duda y aparecían en pantalla, porque se notaba claramente su molestia.  En casa no tenemos un espacio para cada uno fuera de la recámara donde no hay es escritorios, todos estamos en sala o comedor y hay ocasiones en que todos estamos conectados.
 
Hoy en día noto mucho más empatía, muchísima! y debo confesar que es de las cosas que más me han gustado de este encierro. He estado en reuniones donde uno de los presentes que es papá, quita la cámara más no el micrófono y grita: "Se hizo popo en la camaaaaaa, me ayudas a limpiar!!!"... Otra donde un niño muy enojado llega y le grita algo a su papá quien le contesta muy enojado también. 

Me encanta que el tema de los hijos ya no es trabajo de una sino de dos, que ellos son más partícipes y que además, eso hace que nos comprendan mejor, siento que cierra una de las tantas brechas que hay entre ellos y nosotras y siento que es un gran paso.

Les seguiré platicando de mis aprendizajes pandémicos... saquemos el mejor provecho de todo, incluyendo de este encierro.



 

6 comentarios:

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